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¿Es posible una democracia cosmopolita?

Comentario: una  breve pero excelente introducción a la discusión sobre el cosmopolitismo.

Por: Antonio Campillo Meseguer

Hasta ahora, a lo largo de la historia de Occidente, el cosmopolitismo y la democracia han tenido dos historias separadas: el cosmopolitismo ha sido pensado al margen de la democracia y la democracia ha sido pensada al margen del cosmopolitismo. Esto es lo que hoy está cambiando. Ha llegado el momento de plantear que no es posible la democracia sin el cosmopolitismo, ni el cosmopolitismo sin la democracia.

Estas son las tres grandes formas de cosmopolitismo que habíamos conocido hasta ahora: en la Antigüedad greco-romana, un cosmopolitismo filosófico (como el de Diógenes de Sínope y los demás filósofos cínicos griegos) e imperial (como el de los filósofos estoicos latinos, incluido el emperador Marco Aurelio); en la Edad Media cristiana, un cosmopolitismo religioso y eclesiástico (que se expande a todo el mundo a partir de 1492, pero que al mismo tiempo entra en crisis tras la Reforma protestante y las posteriores guerras de religión); en la Europa moderna y capitalista, un cosmopolitismo comercial y colonial (en el que se inscribe el desarrollo del Derecho Internacional y, en particular, la propuesta de Kant: una “federación de repúblicas libres” que garantice la “paz perpetua” entre los Estados y el “derecho de visita” para las personas, y especialmente para los comerciantes).

El proceso de globalización de todas las relaciones sociales, que se inicia tras la Segunda Guerra Mundial y la experiencia del terror totalitario, con la creación de la ONU (1945) y la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948), y que se ha acelerado en las tres últimas décadas, con la revolución de las tecnologías del transporte, la información y la comunicación, y con el fin de la Guerra Fría, ha llevado a postular como proyecto político un nuevo tipo de cosmopolitismo, concebido como un “cosmopolitismo democrático”, o bien como una “democracia cosmopolita”.

La propuesta de una “democracia cosmopolita” es una novedad histórica, en un doble sentido: con respecto a las pasadas formas de cosmopolitismo, que no eran democráticas; y con respecto a las pasadas formas de democracia, que no eran cosmopolitas.

Esta propuesta ha dado lugar a un gran debate en las dos últimas décadas, en el que resuenan los ecos de pensadores precedentes, como Hobbes, Kant, Schmitt, Kelsen, Jaspers y Arendt. El debate ha girado en torno a dos grandes cuestiones: si una tal democracia cosmopolita es posible, es decir, si puede ser construida institucionalmente; y, en caso de que fuera posible, si es deseable o si más bien debe ser evitada a toda costa, dada la terrible amenaza que podría suponer un todopoderoso “Estado mundial”.

No puedo entrar aquí en los argumentos de los partidarios de la democracia cosmopolita (Otfried Höffe, Jürgen Habermas, Ulrich Beck, Zygmunt Barman, Norberto Bobbio, Richard Kalk, David Held, Mary Kaldor, Daniele Archibugi, etc.) y de sus críticos (no sólo los llamados “realistas políticos”, herederos de Hobbes y de Schmitt, sino también algunos pensadores progresistas como John Rawls, Danilo Zolo, Chantal Mouffe, Boaventura de Sousa Santos, etc.). Me limitaré a apuntar mi punto de vista: la democracia cosmopolita no sólo es posible y deseable, sino que es históricamente ineludible y tarde o temprano acabará constituyéndose.

Y es ineludible porque el actual proceso de globalización está poniendo al descubierto los límites del moderno Estado-nación soberano. Se están produciendo dos fenómenos entrecruzados: por un lado, los poderes, los riesgos y las responsabilidades se están globalizando más allá de la soberanía de cada Estado aislado, por muy poderoso que éste sea; por otro lado, las culturas, las lenguas, las religiones, las tradiciones, las identidades étnicas y nacionales, etc., se están entremezclando cada vez más en el interior de cada frontera nacional. Estos dos aspectos de la globalización son los que nos están obligando a retomar el proyecto cosmopolita y a ampliar los límites de la democracia.

Hoy día, la moderna “democracia nacional” es una contradicción en los términos, porque los poderes sociales se han globalizado y porque las identidades nacionales se han entremezclado. Por eso, hay que “desnacionalizar” la democracia, en un doble sentido: multiplicando los niveles de deliberación y decisión, por encima y por debajo del Estado-nación soberano; y pluralizando las identidades culturales y los niveles de pertenencia ciudadana, por encima y por debajo del nivel estatal.

Dado el acelerado proceso de globalización de todas las relaciones sociales, la democracia del siglo XXI será cosmopolita o dejará de ser democracia. No puede haber cosmopolitismo sin democracia, pero tampoco puede haber democracia sin cosmopolitismo.

El proyecto de “democracia cosmopolita” tiene tres niveles que deben desarrollarse de forma simultánea y entrecruzada:

-Democratización interna de todos los Estados del mundo. De los 192 Estados miembros de la ONU, 120 son democracias con gobiernos electos (el 58% de la población mundial), aunque algunas de estas democracias son más bien “democraduras” (con una democracia formal y una dictadura de hecho, como en el caso de Rusia).

-Democratización de los organismos y tratados internacionales (ONU, FMI, BM, OMC, UE, etc.), mediante la federalización efectiva entre los Estados, a escala continental y a escala mundial.

-Creación de organismos y procedimientos democráticos directamente cosmopolitas, en donde los individuos y organizaciones de la sociedad civil mundial tengan la posibilidad de participar y de reivindicar sus derechos, sin la mediación de los Estados: una asamblea mundial de los pueblos, un tribunal mundial de los derechos humanos, etc.


Fecha de publicación: 23 de Marzo de 2009 

Justicia global, derechos sociales y pluralismo

Un excelente artículo del profesor Mauricio Gallo en el que expone de forma magistral la dicotomía entre Liberalismo Social vs Libertarismo

A continuación se resaltan algunas citas de interés:

"El triunfo de los derechos se justifica porque es, hasta ahora, la mejor herramienta que hemos creado los hombres para evitar que nuestras concepciones de la justicia queden reducidas a un juego de fuerzas, en el que son los más débiles quienes tienen todas las de perder. El de los derechos es el lenguaje al servicio de los más débiles, es la contención para los más fuertes."

"El triunfo de los derechos se justifica porque nos impone el deber de tratar a todos los seres humanos como si tuviésemos igual valor moral, con independencia de asuntos tan arbitrarios como la membresía a una comunidad política y no a otra."

“Our basic human rights are negative, and thus that the basic human duties are avoid inflicting evils people. The duty to help those in need is not like that” (Narverson, 2003: 432)

"Bajo la concepción libertaria, la idea de que los sujetos de la justicia hemos llegado al estado de naturaleza, o a la posición original, siendo ya autosuficientes y bastante iguales en nuestras capacidades para elegir y desarrollar proyectos de vida, deriva en su visión escatológica de un mundo de plenos propietarios" (Arango, 2008)

"Por razones obvias, tal concepción de la persona se torna indefendible. En aras de justificar el triunfo de los derechos como protección de los más débiles, debemos ubicar a la autonomía individual como el punto de llegada, como la meta por alcanzar: los sujetos de la justicia somos titulares de necesidades básicas que, sea cual sea su posible significado, apuntan finalmente a “estados de cosas que son prerrequisitos de esa autonomía [individual]” (Nino, 1990: 22) y que como tal, deben ser garantizadas por nuestras instituciones. De allí que eso que Rorty (1991) ha denominado su utopía de una sociedad de ironistas liberales, en donde cada individuo simplemente aspira a redescribirse a sí mismo, lejos de ser concebido como el punto de partida para la definición de los asuntos de la justicia, se convierte en la sociedad ideal que aspiramos construir, precisamente a través del derecho y la moral."

"No tenemos el mismo valor moral porque tenemos las mismas capacidades, tenemos el mismo valor moral porque somos seres humanos. "

"Concebir a los sujetos de la justicia como individuos indefensos a quienes se nos deben garantizar tales necesidades básicas. Y ello, sin descartar la idea de autonomía individual, una vez más, sujetos responsables por las decisiones propias. Una vez tales instituciones nos permitan desarrollarnos como individuos fuertes, autosuficientes y capaces de decidir el sentido que queramos dar a nuestra existencia, seremos responsables de las decisiones que tomemos y debemos asumir sus consecuencias. Antes no podemos serlo.

"Los gobiernos deben dedicarse a llevar a un grado óptimo el equilibrio entre el dejar en paz la vida privada de las personas e impedir el sufrimiento" (Rorty, 1991)

"Mediante los derechos sociales (se) garantiza el igual valor moral de aquellos seres humanos que, o bien, no han llegado a la mayoría de edad kantiana"

"Como padres, ya han alcanzado la autonomía... y por lo tanto son ustedes quienes deciden bajo qué mundo socializarlos. Si el gobierno intenta arrebatar esa posibilidad, son ustedes titulares de las libertades negativas, esto es, de derechos de defensa que pueden oponer a tan indeseable intervención en el ámbito de lo privado.”

"Los derechos han dejado de ser prepolíticos para convertirse en el resultado de un consenso entrecruzado entre individuos que sostienen diferentes doctrinas comprehensivas."

"El consenso entrecruzado entre individuos pertenecientes a una misma comunidad, puede generar un grupo más amplio de derechos que la lista que puede surgir de un consenso entre los miembros de las diferentes comunidades."

"La inclusión de los derechos sociales no puede justificarse dentro del contrato de segundo nivel. Ellos únicamente son susceptibles de un consenso entrecruzado entre individuos que al interior de una misma comunidad política comparten una concepción liberal de la justicia y no entre pueblos o individuos fuertemente separados en sus concepciones de lo justo por sus diferencias culturales. Dentro de este segundo nivel, únicamente puede defenderse un consenso entrecruzado acerca de una reducida lista de derechos, de la que para Rawls (citado en Nussbaum, 2007) sólo hacen parte:

(…) una clase especial de derechos urgentes, como la libertad con respecto a la esclavitud y la servidumbre, la libertad de conciencia, y la protección de los grupos étnicos frente al genocidio y la masacre (…) [Quedando por fuera] más de la mitad de los derechos enumerados en la Declaración Universal, incluida la plena igualdad ante la ley, la libertad de expresión y de pensamiento, la libertad de reunión, la libre elección de empleo, el derecho a una remuneración igual por un trabajo igual y el derecho a la educación. (248)

Reducción que también encuentra eco en Habermas (2006):


Si la comunidad internacional se limita a cumplir las funciones de asegurar la paz y proteger los derechos humanos, la solidaridad de los ciudadanos cosmopolitas no necesita apoyarse, como lo hace la solidaridad de los ciudadanos del Estado, en las <>valoraciones y prácticas éticas de una cultura política y una forma de vida compartidas. Basta el clamor unánime de la indignación moral ante las masivas violaciones de los derechos humanos y las vulneraciones evidentes de la prohibición de las agresiones militares. Para la integración de una sociedad de ciudadanos cosmopolitas basta la unanimidad de las reacciones negativas al percibir actos de criminalidad de masas. Las inequívocas obligaciones negativas de una moral deontológica universalista (la prohibición de las guerras de agresión y los crímenes contra la humanidad) también constituyen en última instancia los criterios para la administración de justicia de los tribunales internacionales y para las decisiones políticas de la ONU. Esta base del juicio, anclada en disposiciones culturales compartidas, es estrecha, pero resistente. (140)"


"Los asuntos de justicia en el nivel externo terminan reducidos a los derechos que hemos creado y nos otorgamos los hombres para protegernos del dolor y del sufrimiento que generan la crueldad y la barbarie de la guerra."

La constitucionalización débil y desestatalizada [en nuestra forma de hablar, el contrato de segundo nivel] sigue dependiendo del suministro de legitimación procedente de los órdenes constitucionales centrados en el Estado. Sólo en estos la parte organizativa de la Constitución asegura a los ciudadanos un acceso igualitario a las decisiones políticamente vinculantes del gobierno, a través de los espacios públicos institucionalizados, las elecciones, los parlamentos y otras formas de participación. Sólo en el seno de los Estados democráticos constitucionales existen disposiciones legales para una inclusión igualitaria de los ciudadanos en el proceso de legislación. Allí donde faltan estas disposiciones, como sucede en las constituciones supranacionales, siempre existe el riesgo de que los intereses “dominantes” en cada caso  se hagan valer hegemónicamente bajo la cobertura de leyes que rigen imparcialmente. (138)" (Habermas, 2006)

"A diferencia de los individuos en el estado de naturaleza, los ciudadanos de los Estados que compiten anárquicamente entre sí gozan ya de un estatus que les garantiza ciertos derechos y libertades (por restringidos que sean). Esta diferencia que suspende la analogía entre individuos y Estados, se funda en que los ciudadanos del Estado han recorrido ya un largo proceso de formación política. Están en posesión del bien político de libertades jurídicamente arantizadas, y arriesgarían este bien si aceptasen una restricción de la soberanía del poder estatal que garantiza este estado jurídico. Los incultos habitantes del rudo estado de naturaleza no tenían nada que perder salvo el miedo y el horror del choque de sus libertades naturales, es decir, inseguras. Por eso el curriculumque deberían recorrer los Estados y sus ciudadanos al transitar del derecho internacional clásico a una situación cosmopolita no es en modo alguno análogo, sino complementarioa ese curriculum que los ciudadanos de los Estados de derecho democráticos han cumplido retrospectivamente en el proceso de juridificación del poder estatal, que en un principio actúa sin sujeción alguna (127). (Habermas, 2006)

"El contrato de segundo nivel tome una forma muy débil y restringida, e impide cualquier consideración seria de una redistribución económica, o siquiera sustancial, entre los países ricos y los pobres" (Nusbaum: 2007: 237)

"Creo que las causas de la riqueza de un pueblo y las formas que adopta radican en su cultura política y en las tradiciones religiosas, filosóficas y morales que sustentan la estructura básica de sus instituciones políticas y sociales, así como en la laboriosidad y el talento cooperativo de sus gentes, fundados todos en sus virtudes políticas. Me aventuro a suponer que no existe sociedad alguna en el mundo, salvo casos marginales (la nota al pie menciona a los esquimales), por escasos que sean sus recursos, que no se pueda organizar y gobernar razonable y racionalmente, y convertirse en una sociedad bien ordenada. Los ejemplos históricos  parecen indicar que países con recursos escasos, como Japón, pueden salir adelante muy bien, mientras que países con recursos abundantes, como Argentina, pueden encontrar grandes dificultades. Los elementos cruciales que establecen la diferencia son la cultura política, las virtudes políticas de la sociedad civil, la probidad, laboriosidad y capacidad de innovación de sus miembros (también menciona el control poblacional) (241)" (Rawls, 1999, citado en Nussbaum).

"La pobreza es el resultado del ejercicio de la autonomía política colectiva de cada uno de los pueblos....

Two liberal or decent countries are at the same level of wealth (estimated, say, in primary goods) and have the same size population. The first decides to industrialize and to increase its rate of (real) saving, while the second does not. Being content with as they are, and preferring a more pastoral and leisurely society, the second reaffirms its social values. Some decades later  the first country is twice as wealthy as the second. Assuming, as we do, that both societies are liberal or decent, and their people free and responsible, and able to make their own decisions, should the industrializing country be taxed to give funds to the second? According to the duty of assistance there would be no tax and that seems right; whereas with a global egalitarian principle without target, there would always be a flow of taxes as long as the wealth of  one people was less than of the other. This seems unacceptable(100)." (Rawls, 1999, citado en Chauvier, 2001)


La pretensión del conocimiento



Un magistral análisis realizado por el gran Friedrich Hayek, acerca de los inconvenientes que trae con sigo el hecho de querer aplicar a la economía el método científico,  con la pretensión de no sólo realizar pronósticos, sino de poder controlar toda la complejidad que representa el orden espontaneo del mercado.



A continuación citaré algunas frases que me parecieron interesantes:

"La actitud `científica´ y que en realidad, como lo definí hace cerca de treinta años, "es decididamente anticientífica en el verdadero sentido del término, ya que implica una aplicación mecánica y nada crítica de hábitos de pensamiento a campos distintos de aquellos en que tales hábitos se han formado".

"En el estudio de fenómenos tan complejos como el mercado, que depende de las acciones de muchos individuos, es muy improbable que puedan conocerse o medirse por completo todas las circunstancias que determinarán el resultado de un proceso.

(Puesto que se componen de) `fenómenos de complejidad desorganizada´, por oposición a los `fenómenos de complejidad organizada´, como ocurre en las ciencias sociales"

"La complejidad organizada significa aquí que el carácter de las estructuras que la presentan depende no sólo de las propiedades de los elementos individuales de que se componen, y de la frecuencia relativa con que ocurran tales propiedades, sino también de la forma en que los elementos individuales se conecten entre sí."

"Por esta razón, en la explicación del funcionamiento de tales estructuras no podemos sustituir la información relativa a los elementos individuales con información estadística, sino que requerimos una información completa acerca de cada elemento para que nuestra teoría pueda obtener pronósticos específicos acerca de hechos individuales."

"Sin tal información determinada acerca de los elementos individuales, estaremos confinados a lo que otra ocasión he llamado los meros pronósticos de patrones, o sea los pronósticos acerca de algunos de los atributos generales de las estructuras que se formarán, pero sin contener enunciados específicos acerca de los elementos individuales de que se compondrán las estructuras."

"Como enunció claramente Vilfredo Pareto, uno de los fundadores de esta teoría, su propósito no puede ser el de "llegar a un cálculo numérico de los precios" porque, como dijo Pareto, sería "absurdo" suponer que pudiéramos tener todos los datos."

"Los escolásticos españoles del siglo XVI, quienes hicieron hincapié en que lo que ellos llamaban pretium mathematicum, el precio matemático, dependía de tantas circunstancias particulares que no podría ser conocido jamás por el hombre, sino sólo por Dios."

"La confianza en el poder ilimitado de la ciencia se basa a menudo en una creencia falsa de que el método científico consiste en la aplicación de una técnica hecha a la medida, o en la imitación de la forma y no de la sustancia del procedimiento científico, como si sólo necesitáramos seguir algunas recetas de cocina para resolver todos los problemas sociales."

"El punto principal que debemos recordar es que el adelanto grande y rápido de las ciencias físicas ocurrió en campos donde se probó que la explicación y el pronóstico podrían basarse en leyes que describen los fenómenos observados como funciones de un número relativamente pequeño de variables, ya fuesen hechos particulares o frecuencias relativas de los hechos."

CONCLUSIÓN

"Una teoría de fenómenos esencialmente complejos debe referirse a un gran número de hechos particulares, y para obtener un pronóstico de tal teoría, o para verificarla, debemos determinar todos esos hechos particulares. Una vez que lo lográramos, no habría dificultad particular para derivar pronósticos verificables; con el auxilio de las computadoras modernas sería muy fácil la inserción de estos datos en los espacios en blanco correspondientes de las fórmulas teóricas y la obtención de un pronóstico. La verdadera dificultad, para cuya solución la ciencia tiene poco que aportar, y que a veces es en efecto insoluble, consiste en la determinación de los hechos particulares."

"Nuestra capacidad de pronóstico estará limitada a esas características generales de los hechos que pueden esperarse y no incluirá la capacidad de vaticinar hechos individuales particulares."

"Esto corresponde a lo que he llamado antes los pronósticos del mero patrón, a los que nos limitamos cada vez más a medida que pasamos del campo donde prevalecen leyes relativamente sencillas al campo de fenómenos regido por la complejidad organizada."

"A menudo sólo podremos pronosticar alguna característica abstracta del patrón que aparecerá; algunas relaciones entre clases de elementos acerca de los cuales sabemos muy poco individualmente. Sin embargo, me interesa mucho recalcar que todavía podremos formular pronósticos susceptibles de ser refutados y que por lo tanto tienen una importancia empírica."

"El hecho de actuar en la creencia de que poseemos el conocimiento y el poder que nos permitirá moldear los procesos de la sociedad por entero a nuestro gusto, un conocimiento que en realidad no poseemos, nos causará probablemente mucho daño."

"En el campo social, la creencia errónea de que el ejercicio de cierto poder tendría consecuencias benéficas tenderá a producir un nuevo poder para ejercer coerción sobre otros hombres a nombre de cierta autoridad. Aun si tal poder no es en sí mismo malo, su ejercicio tenderá a impedir el funcionamiento de las fuerzas ordenadoras espontáneas cuyo entendimiento ayuda en efecto en tan gran medida al hombre en la consecución de sus objetivos."

"Para que el hombre no haga más mal que bien en sus esfuerzos por mejorar el orden social, deberá aprender que aquí, como en todos los demás campos donde prevalece la complejidad esencial organizada, no puede adquirir todo el conocimiento que permitirá el dominio de los acontecimientos. En consecuencia, tendrá que usar el conocimiento que pueda alcanzar, no para moldear los resultados como el artesano moldea sus obras, sino para cultivar el crecimiento mediante la provisión del ambiente adecuado, a la manera en que el jardinero actúa con sus plantas."

La pretensión del conocimiento

Metamorfosis de una palabra

Un interesante análisis sobre el concepto de cultura y su ¿evolución, mutación o desaparición? A lo largo de la historia, de la mano del gran Mario Vargas Llosa, realizada en la introducción de su libro: "La civilización del espectáculo".

A continuación cito las dos últimas etapas de la ¿e o in? volución del concepto de cultura.

Cultura mundo 

"Visitas multitudinarias a los grandes museos y a los monumentos históricos clásicos no representan un interés genuino por la «alta cultura» (así la llaman) sino mero esnobismo, ya que haber estado en aquellos lugares forma parte de la obligación del perfecto turista posmoderno. En vez de interesarlo en el pasado y el arte clásicos, lo exonera de estudiarlos y conocerlos con un mínimo de solvencia.

Un simple vistazo basta para darle una buena conciencia cultural. Aquellas visitas de los turistas «al acecho de distracciones» desnaturalizan el significado real de esos museos y monumentos e igualan a éstos con las otras obligaciones del perfecto turista: comer pasta y bailar una tarantela en Italia, aplaudir el flamenco y el cante jondo en Andalucía y probar los escargots y asistir al Louvre y a una función del Folies Bergère en París."

Cultura mainstream


"La «cultura del entretenimiento» que ha reemplazado casi universalmente a lo que hace apenas medio siglo se entendía por cultura. Cultura Mainstream es, en verdad, un ambicioso reportaje, hecho en buena parte del mundo, con centenares de entrevistas, sobre lo que, gracias a la globalización y a la revolución audiovisual, es hoy día un denominador común, pese a la diferencia de lenguas, religiones y
costumbres, entre los pueblos de los cinco continentes.

En el libro de Martel no se habla de libros —el único citado en sus varios centenares de páginas es El código Da Vinci de Dan Brown y la única escritora la crítica de cine Pauline Kael—, ni de pintura o
escultura, ni de música o danza clásicas, ni de filosofía y humanidades en general, sino exclusivamente de películas, programas de televisión, videojuegos, mangas, conciertos de rock, pop o rap, videos y tabletas y de las «industrias creativas» que los producen, auspician y promueven, es decir, de las diversiones del gran público que han ido reemplazando (y terminarán por acabar con ella) a la cultura del pasado."

"El autor ve con simpatía esta mutación, porque gracias a ella la cultura mainstream, o cultura del gran público, ha arrebatado la vida cultural a la pequeña minoría que antes la monopolizaba, la ha democratizado, poniéndola al alcance de todos, y porque los contenidos de esta nueva cultura le parecen en perfecta sintonía con la modernidad, los grandes inventos científicos y tecnológicos de la vida contemporánea.

La inmensa mayoría del género humano no practica, consume ni produce hoy otra forma de cultura que aquella que, antes, era considerada por los sectores cultos, de manera despectiva, mero pasatiempo popular, sin parentesco alguno con las actividades intelectuales, artísticas y literarias que constituían la cultura. Ésta ya murió, aunque sobreviva en pequeños nichos sociales, sin influencia alguna sobre el mainstream."

Conclusión


"El único valor es el comercial. La desaparición de la vieja cultura implicó la desaparición del viejo
concepto de valor. El único valor existente es ahora el que fija el mercado.

De T. S. Eliot a Frédéric Martel la idea de cultura ha experimentado mucho más que una paulatina evolución: una mudanza traumática de la que ha surgido una realidad nueva en la que apenas quedan rastros de la que reemplazó."

Link: aquí

Entrevista a Friedrich August Von Hayek

Una magistral entrevista realizada en 1977 a Friedrich Hayek , poco antes de comenzar su posgrado en economía en la Universidad de California, Los Angeles.

Fundamental para comprender su discusión con Keynes, el ascenso de sus tesis, excelente preludio para su obra "Camino a la servidumbre" y nos da un bruce con la forma de pensar de uno de los mas grandes economistas de la historia.

A continuación  citaré algunas ideas que me llamaron la atención:


Hayek: Mi argumento es que conocemos tantos detalles sobre la economía, que nuestra tarea es poner nuestro conocimiento en orden

No nos volvemos mucho más sabios por la información estadística, excepto ganar la información sobre una situación específica en ese momento. Pero teóricamente, no creo que los estudios estadísticos nos lleven a alguna parte.

Hayek: He dudado siempre de que los socialistas tuviesen una pierna sobre la cual pararse intelectualmente. Han mejorado su argumento de alguna manera, pero una vez que usted comienza a entender que los precios son un instrumento de comunicación y guía que incorporan más información que la que poseemos directamente, la idea entera de que usted puede lograr un orden casi igual al basado en la división del trabajo, por una simple dirección, se derrumba.

Semejantemente, la idea [de] que usted puede disponer distribuciones de los ingresos que se correspondan con un cierto concepto del mérito o de la necesidad. Si usted necesita precios, incluyendo los precios del trabajo, para guiar a la gente para que vaya a donde sea necesario, usted no puede tener otra distribución excepto la que se hace sobre la base del principio del mercado. Pienso que intelectualmente no quedo nada del socialismo.

Reason: ¿Podrían existir las economías socialistas sin la tecnología, las innovaciones, y la información de los precios que pueden obtener prestadas del capitalismo Occidental y de los mercados negros internos?
Hayek: Creo que podrían existir como cierta clase de sistema medieval. Podrían existir de esa manera, con hambrunas quitándoles el exceso de población. Todo es una cuestión de por qué no debería una economía continuar existiendo. Pero cualquier progreso económico que Rusia ha alcanzado, fue por supuesto, obtenido usando la tecnología desarrollada por el oeste. Sé que los rusos serían los últimos en negarlo.

Reason: Bien, entonces, ¿por qué no hay tal cosa como la justicia social?
Hayek: Porque la justicia se refiere a reglas de conducta individual. Y ninguna regla de la conducta de los individuos puede tener el efecto de que las buenas cosas de la vida sean distribuidas de una manera determinada. Ningún estado de cosas como ese es justo o injusto: es solamente cuando asumimos que alguien es responsable de haberlo provocado. Hoy día, nos quejamos de que Dios ha sido injusto cuando una familia ha sufrido muchas muertes y otra familia tiene a todos sus niños creciendo seguros.
Pero sabemos que no podemos tomar eso seriamente. No queremos decir que alguien ha sido injusto. En el mismo sentido, un mercado laboral espontáneo, donde los precios actúan como guías para la acción, no puede tomar en cuenta qué es lo que la gente en cualquier sentido necesita o merece, porque genera una distribución que nadie ha diseñado, y algo que no ha sido diseñado, una situación como tal, no puede ser justa o injusta.
Y la idea que las cosas deben ser diseñadas en una forma ‘justa’ significa, en efecto, que debemos abandonar el mercado y virar hacia una economía planificada en la que alguien decida cuánto debe tener cada uno, y eso significa, por supuesto, que podemos solamente tenerlo al precio de la abolición completa de la libertad personal.

El carácter de un pueblo esta conformado en gran medida por las instituciones así como las instituciones están hechas por el carácter del pueblo.

Reason: Si el gobierno grande es realmente el culpable, ¿por qué Suecia y muchos estados de bienestar escandinavos parecen prosperar?
Hayek: Bien, no debemos generalizar. Suecia y Suiza son los dos países que han escapado a los daños de las dos guerras y se han convertido en repositorios de una parte importante del capital de Europa. En Suiza, todavía hay un cierto instinto tradicional contra la interferencia del gobierno. Suiza es un ejemplo maravilloso donde, cuando los políticos se vuelven demasiado progresivos, la gente
celebra un referéndum y prontamente dice, “No!”

Reason: Desde 1948 hasta hace alrededor de una década atrás, la República Federal de Alemania persiguió puntualmente políticas de libre-mercado y experimentó una recuperación económica tan vital como para ser considerada un “Milagro Alemán.” Aun hoy, los Social Demócratas se encuentran firmemente en el poder, y algunos analistas americanos han sugerido que esto indica una falla básica en la filosofía o en la estrategia de la denominada Escuela de Freiburg, el grupo de economistas de libre-mercado que condujo al “Milagro Alemán.” ¿Qué errores cometieron y qué podemos aprender de su ejemplo?

Hayek: Primero, la idea de que los alemanes se encuentran actualmente gobernados por un gobierno socialista es incorrecta. El actual canciller alemán admite – quizás no en público, pero si en conversaciones – que no es un socialista. En segundo lugar, hasta hace poco tiempo, los sindicatos alemanes estaban conducidos por gente que realmente sabía lo que es una inflación importante. Y, hasta hace poco, todo lo que usted necesitaba decirle a los sindicalistas alemanes cuando efectuaban excesivos reclamos salariales es que “esto conducirá a la inflación,” y se derrumbarían.

La prosperidad alemana se debe a un muy elevado grado de racionabilidad de los lideres sindicales alemanes la cual, a su vez, se debía a su experiencia con la inflación.

Reason: Un gran compatriota austríaco, Joseph Schumpeter, escribió Capitalismo, Socialismo y Democracia en 1942. En ese libro, Schumpeter predijo el derrumbamiento del capitalismo debido, no a su debilidad (como Marx había predicho), sino a sus fortalezas. Específicamente, la enorme abundancia económica que florecería de la semilla capitalista produciría una era de burócratas y de administradores, desplazando a los innovadores y a los empresarios que la habían hecho del todo posible.
Esto, a su turno, minaría el tejido social sobre el cual el capitalismo reposó: una aceptación y un respeto amplio de la propiedad privada. ¿Cómo la tesis de Schumpeter referente a la inherente inestabilidad política del capitalismo juega con sus propias teorías en nuestro camino de servidumbre?
Hayek: Bien, hay cierta semejanza en la naturaleza de la predicción. Pero Schumpeter realmente disfrutaba de una paradoja.
Deseó sacudir a la gente diciendo que el capitalismo era ciertamente mucho mejor, pero que no se le permitiría durar, mientras que el socialismo es muy malo pero está obligado a llegar.
Esa era la clase de paradoja que él amaba. Subyacente a esto, se encuentra la idea de que ciertas tendencias de opinión – a las cuales él observó correctamente — eran irreversibles. Aunque sostuvo lo contrario, él no tenía, como ultimo recurso, realmente fe alguna en el poder del argumento. El dio por sentado, que el estado de cosas obliga a la gente a pensar de una manera determinada.
Esto es fundarnentalmente falso.
No existe una simple comprensión de qué es lo que hace que sea necesario para la gente, bajo ciertas condiciones, creer determinadas cosas. La evolución de ideas tiene sus propias leyes y depende mucho de progresos que no podemos predecir. Quiero decir, que estoy intentando mover a la opinión en cierta dirección, pero no me atrevería a predecir en qué dirección realmente se moverá. Espero poder aunque sea desviarla moderadamente. Pero la actitud de Schumpeter era de completa desesperación y de desilusión acerca del poder de la razón

Entrevista a Friedrich August Von Hayek – El Camino desde la servidumbre

El mensaje de Adam Smith en el lenguaje actual

Un magistral artículo sobre Adam Smith, del cual citaré un par de párrafos interesante.



" Encontrar los orígenes de la historia de la sociedad en los elementos más simples y universales —y resolver todo aquello que había sido atribuido a las instituciones positivas, dentro del ámbito del desarrollo espontáneo e irresistible de ciertos principios— y mostrarlo así, con cuán poca planificación o sabiduría política se podrían haber creado los esquemas de política más complicados y aparentemente más artificiales."

 "La exigencia de "justicia social" para una asignación de cuotas de riqueza material a las distintas personas y grupos de acuerdo a sus necesidades o méritos, que es la base del socialismo, constituye así un atavismo, una exigencia que no puede conciliarse con la sociedad abierta en la cual el individuo puede usar su propio conocimiento para sus propios propósitos."

"La gran realización de Adam Smith es el reconocimiento de que los esfuerzos de un hombre podrán beneficiar a más gente, y en general satisfacer mayores necesidades, cuando este hombre se deja guiar por las señales abstractas de los precios más que por las necesidades perceptibles, y que por este método podemos superar mejor nuestra ignorancia congénita acerca de la mayoría de los hechos particulares, y podemos también usar mejor el conocimiento de las circunstancias concretas, tan ampliamente dispersas entre millones de seres individuales."

" El hombre de sistema. . . parece imaginar que puede agrupar los diversos miembros de una gran sociedad con tanta facilidad como la mano coloca las diversas piezas sobre un tablero de ajedrez. No toma en consideración que estas piezas sobre el tablero no tienen otro principio de movimiento que aquel que le es dado por la mano, pero que en el gran tablero de ajedrez de la sociedad humana, cada pieza tiene un principio de movimiento propio, completamente diferente de aquel que las leyes
quieran imponerle. Si esos dos principios coinciden y actúan en la misma dirección, el juego de la sociedad humana se desarrollará fácil y armoniosamente, y podrá llegar a ser feliz y exitoso. Si son opuestos o diferentes estos principios, el juego se desarrollará miserablemente y la sociedad humana estará eternamente en el más alto grado de desorden."

El mensaje de Adam Smith en el lenguaje actual

De los mercados emergentes a los frontera: Apostando por el crecimiento de los más pobres

Comentario:

Excelente análisis, nos explica como la situación de inestabilidad económica actual, repercute en los países emergentes del BRICs y en los denominados "mercados de frontera"


El anti-Hobbes



Comentario:
Simplemente magistrales las disquisiciones realizadas por el profesor A. Benegas Lynch sobre la magna obra de T. Hobbes
Por Alberto Benegas Lynch (h)

Alberto Benegas Lynch (h) es académico asociado del Cato Institute y Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Argentina.







Dejando de  lado otras consideraciones del autor del Leviathan, al efecto de esta nota resulta relevante citar los siguientes pasajes de esa obra: 1) “nada puede considerarse injusto fuera de la ley”, 2) el legislador “tiene el poder de hacer y deshacer las leyes según le plazca”, 3) “solo el legislador conoce las causas finales” de la ley, 4) “Los súbditos no pueden cambiar la forma de gobierno […] Por otra parte, si intentan deponer al soberano y en consecuencia se los mata o castiga son por ello autores de su propia muerte o castigo”, 5) “Ningún hombre puede protestar contra la insitución del soberano sin cometer una injusticia”, 6) “Los súbditos no pueden en justicia acusar los actos del soberano”, 7) “Cualquier cosa que haga el soberano no es punible por parte de los súbditos”, 8) “El poder y el honor de los súbditos desaparecen con la presencia del soberano”, y 9) “en los casos donde el soberano no prescribe ninguna norma, el súbdito tiene la libertad de hacer o no hacer según sea su decisión”.
En Law, Legislation and Liberty  Hayek sostiene que “con Thomas Hobbes comienza el positivismo legal en la historia moderna” y Sabine en Historia de la teoría política alude a “la base del absolutismo de Hobbes. Para él no hay opción entre el poder absoluto y la anarquía completa, entre un soberano omnipotente y la ausencia total de sociedad”.
Los más conocidos anti-Hobbes en la historia de la filosofía política fueron Sidney Locke sobre los que se han derramado ríos de tinta, pero hubo un autor no tan conocido pero que contradijo la tesis central del espíritu totalitario de Hobbes antes que él la expusiera. Se trata de Étienne de La Boétie que, entre otros escritos, produjo el maravilloso Discurs de la servitude voluntaire en 1576 tan ponderado por su amigo Montaigne quien consignó en sus Ensayos (en el referido a la amistad) que ese trabajo “honrará al mundo” y que fue presentado para “honrar la libertad y contra tiranos”. Muy acertadamente fue Pierre Leroux el primero en categorizar a la obra de La Boétie como la opuesta a Hobbes. Es entonces a ese libro en su versión al castellano (El discurso de la servidumbre voluntaria, Barcelona, Tusquets Editores, 1576/1980) a la que me quiero referir escuetamente en este artículo, en cuyo contexto destaco —antes que nada— que la idea misma del soberano está mal en Hobbes, desafortunadamente muy generalizada en nuestro mundo actual. El soberano es el individuo y el gobernante su mero empleado al solo efecto de proteger sus derechos.
La Boétie se pregunta “¿acaso no es una desgracia extrema la de estar sometido a un amo del que jamás podrá asegurarse que es bueno porque dispone del poder de ser malo cuando quiere?” y se lamenta de “ver como millones y millones de hombres son sometidos y sojuzgados, la cabeza gacha, a un deplorable yugo” y vuelve a decir que “¿acaso no es vergonzoso ver tantas y tantas personas no tan solo obedecer, sino arrastrarse? […] ¿Quién creería, si solo lo oyera y no lo viera, que en todas partes, cada día, un solo hombre somete y oprime a cien mil ciudades privándolas de su libertad?”. Y luego desarrolla su tesis central al afirmar que “si un país no consintiera dejarse caer en la servidumbre, el tirano se desmoronaría por sí solo […] la cuestión no reside en quitarle nada, sino tan solo en no darle nada […] Son pues los propios pueblos los que se dejan, o mejor dicho, se hacen encadenar, ya que con sólo dejar de servir, romperían sus cadenas. Es el pueblo el que se somete y se degüella a si mismo; el que, teniendo la posibilidad de elegir entre ser siervo o ser libre, rechaza la libertad y elige el yugo”.
Más adelante, el autor afirma que “Hay tres clases de tiranos: unos poseen al reino gracias a una elección popular, otros a la fuerza de las armas y los demás al derecho de la sucesión” y destaca como los primeros “superan en vicios y crueldades a los demás tiranos” ya que lo hacen con el halo de la “voluntad popular”. Nos dice que “No creáis que ningún pájaro cae con mayor facilidad en la trampa, ni pez alguno muerde tan rápidamente el anzuelo como esos pueblos que se dejan atraer con tanta facilidad y llevar a la servidumbre por un simple halago o una pequeña golosina […] Los de hoy no lo hacen mucho mejor, pues, antes de cometer algún crimen, aun el más indignante, lo hacen preceder de algunas hermosas palabras sobre el bien público y el bienestar de todos”.
He aquí un compendio de nuestro escritor —que igual que Cristo, vivió apenas treinta y tres años— expuesto en su obra más conocida, que al principio circuló como una monografía solo entre un reducido grupo de amigos pero que fue difundida no solo a partir de Montaigne sino más adelante en los prolegómenos de la Revolución Francesa y, sobre todo, a partir de la edición del sacerdote Pierre Robert de Lamennais en 1835.
El eje central del libro está en línea con lo más caro de la tradición de pensamiento liberal en el sentido del derecho irrenunciable a la resistencia contra la opresión y en este caso lo hace alegando que nadie puede subyugar a otros si no es con su consentimiento puesto que si los subyugados desobedecen en masa no hay forma de mantener al tiranía. La Boétie se revela contra la apatía y la pasividad de quienes están sujetos a servidumbre.
Esto es indudablemente cierto, especialmente referido a la autoanestesia en cuanto a la desidia por estudiar y difundir los fundamentos de una sociedad abierta. A la abulia e indiferencia con que se van aceptando manotazos a la propiedad y al resto de los derechos de las personas. Es como escribe Alexis de Tocqueville en La democracia en América “Se olvida que en los detalles es donde es más peligroso esclavizar a los hombres. Por mi parte, me inclinaría a creer que la libertad es menos necesaria en las grandes cosas que en las pequeñas, sin pensar que se puede asegurar la una sin poseer la otra”.
Pero hay otro asunto medular que debe ser considerado y es el ensanchamiento de la base de apoyo de los tiranos a través de la dádiva y el privilegio con el que compran voluntades de miserables morales que se venden al mejor postor. Esto crea una guardia pretoriana en el sentido peor de la expresión, es decir referida la los crueles mercenarios instalados después de Marco Aurelio en Roma, lo cual infunde miedo en la población y hace que la lucha ya no sea contra el déspota solitario sino que debe vencerse la tropa de alcahuetes y cortesanos del poder, quienes, a su vez, quedan presos de las fauces del leviatán hobbesiano ya que en estos ámbitos de corrupción no hay peor pecado que la defección.
De cualquier modo, la obra que consideramos constituye una muy valiosa voz de alarma frente a los avances de aparatos estatales insaciables, y nos recuerda la enorme e indelegable responsabilidad de cada uno frente a esos peligros que acechan a diario por lo que nos invita a contribuir cotidianamente al efecto de no caer en la trampa mortal.
En este sentido, resulta fértil repasar la lectura de autores como Charles Adams en For Good and EvilThe Impact of Taxes on the Course of Civilization, el libro en coautoría de Alvin Rabushka y Pauline Ryan The Tax Revolt y la compilación de Robert W. McGee The Ethics of Tax Evasion donde se nos recuerda que cuando los gobiernos abusan y se burlan descaradamente de los contribuyentes con gravámenes crecientes sin contraprestación alguna en un contexto de alarmante inseguridad y ausencia de justicia, es obligada la rebelión fiscal al efecto de llamar la atención sobre el gigantesco despropósito.
Termino con una reflexión sobre “las clases sociales”, concepto tan en boga hoy. La idea se origina en el marxismo sobre la base de que el proletario y el burgués tendrían una estructura lógica distinta, por más que nadie haya señalado en que concretamente la diferencia en los respectivos silogismos (¿que sucede con la estructura lógica del proletario que se gana la lotería o como son los silogismos del hijo de un burgués y una proletaria?). Esta idea clasista fue tomada por Hitler y sus secuaces quienes luego de infinitas y absurdas clasificaciones concluyeron que “una cuestión mental” es lo que diferencia al “ario” y del “semita”. En verdad, puede aludirse a personas en franjas de ingresos bajos, medios o altos, pero “clase” constituye un galimatías (además de ser repugnante hacer referencia a la “clase baja”, muy estúpido a la “alta” y anodino a la “media”).
Este artículo fue publicado originalmente en El Diario de América (EE.UU.) el 4 de octubre de 2012.

La crisis silenciosa

Excelente capítulo del libro "Sin ánimo de lucro" en el que la profesora Nussbaum realiza una crítica al modelo educativo utilitario, que deja de lado los contenidos humanistas.

"Dado que todas las naciones buscan con tanto afán el crecimiento económico, principalmente en este momento de crisis, estamos haciendo muy pocas preguntas sobre el rumbo de la educación y, por ende, el de las sociedades democráticas. Con la urgencia de la rentabilidad en el mercado global, corremos el riesgo de perder ciertos valores de importancia enorme para el futuro de la democracia, sobre todo en una época de preocupaciones religiosas y económicas".

"La educación nos prepara no sólo para la ciudadanía, sino también para  el trabajo y, sobre todo, para darle sentido a nuestra vida."   

"La solidez económica no es un fin en sí mismo, sino el medio para conseguir un fin más humano"

La escuela austriaca de economía. Una nota introductoria

Excelente artículo, nos da un bruce con la génesis de la escuela Austriaca de Economía y cumple cabalmente con su cometido, puesto que sirve como una nota introductoria para su estudio.





 “La acción humana es una conducta consciente, movilizada 
voluntad transformada en actuación, que pretende alcanzar  precisos 
fines y objetivos; es una reacción consciente del ego ante los estímulos y 
las circunstancias del ambiente; es una reflexiva acomodación a aquella 
disposición del universo que está influyendo en la vida del sujeto”. (Mises, 
2004, p. 15).


“Las necesidades surgen de nuestros instintos y éstos se enraízan 
en nuestra naturaleza. (…) Preocuparse por la satisfacción de nuestras 
necesidades equivale, por consiguiente, a preocuparse por nuestra vida y 
nuestro bienestar” (…) “A la cantidad de bienes que un hombre necesita 
para la satisfacción de sus necesidades lo llamamos su necesidad. Así, 
pues, la preocupación de los hombres por la conservación de su vida y 
de su bienestar se convierte en la preocupación por cubrir su necesidad” 
(Menger, 1986, p. 69).

La escuela austriaca de economía. Una nota introductoria

Impuestos: Lo que el gobierno no te cuenta

Comentario: A propósito de la reforma tributaria en Colombia,  vamos a  quedar como el pobre Juan.

"Este video, realizado por la Fundación Libertad y Progreso de Argentina, cita dentro del primer minuto a Juan Bautista Alberdi, quien inspiró la Constitución liberal de 1853 de Argentina: “Después de ser máquinas del fisco español, hemos pasado a serlo del fisco nacional: he ahí toda la diferencia”. El video es una explicación muy didáctica de la pesada carga tributaria que sobrelleva el argentino promedio. Al camionero Juan, ciudadano de la provincia de Buenos Aires, con impuestos explícitos y ocultos (léase: inflación) “el Estado le sacó … el 53% de su dinero. Por lo tanto, cada año, él trabaja 196 días para el Estado y solo 169 días para él y su familia”. Creo que la misma explicación se podría aplicar a la muchos otros países latinoamericanos." Gabriela Calderon (El Cato Institute)


Cómo Argentina pasó de Keynes a Marx


Comentario: simplemente magistral este análisis que realiza Iván C. Carrino, queda claro como el intervencionismo estatal es una cadena viciosa que termina por perjudicar a largo plazo a los ciudadanos y a sus libertades individuales.
El autor: "comenta que en Argentina, durante "la década kirchnerista se han nacionalizado numerosas empresas, se han expropiado los fondos ahorrados de los jubilados, se intervino el mercado energético, se intervienen los servicios públicos y, como si esto fuera poco, la última semana se determinó la intervención total del mercado eléctrico con control de costos y precios incluido"... "en pocas palabras, Argentina pasó de Keynes a Marx" "
 Iván C. Carrino
Fuente: El Cato Institute


Iván C. Carrino es analista económico de la Fundación Libertad y Progreso (Argentina). Obtuvo su maestría en Economía de la Escuela Austríaca en la Universidad Rey Juan Carlos (España).
Todo comenzó a finales de 2001 cuando los integrantes del Plan Fénix, un distinguido grupo de académicos de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires pidieron que el estado promoviera la reactivación del país en tiempos en que la Argentina atravesaba la peor crisis económica de su historia.
Sin embargo, agobiado por la deuda, un déficit creciente y una economía en recesión, muy difícilmente podía el estado argentino hacer algo relevante. Además, el gobierno tenía otra traba: la convertibilidad. El Banco Central tenía las manos atadas porque, por ley, debía mantener un tipo de cambio fijo con el dólar estadounidense.
Ergo, los autores del Plan Fénix demandaron que regresara la “soberanía monetaria” y, con ella, se terminaran las restricciones para que el gobierno pudiera ponerse a gastar de nuevo. Después de todo, así es como se sale de las recesiones, ¿verdad? Como explicaPaul Krugman:
“¿Por qué el paro es tan elevado y la producción económica tan baja? Porque nosotros —y donde pone ‘nosotros’ hay que entender consumidores, empresarios y gobiernos en su conjunto— no estamos gastando lo suficiente”.1
Y así fue que, a partir del año 2002, el estado devaluó su moneda y recuperó su control sobre las máquinas de imprimir billetes. De la convertibilidad pasamos a un sistema de “flotación administrada” o, lo que es lo mismo, un sistema en el que los “expertos” del banco central mantienen un “tipo de cambio competitivo” para proteger los productos nacionales de la competencia extranjera.
He ahí todo el secreto de la maravillosa recuperación argentina. Un gobierno listo para imprimir billetes que mantengan el tipo de cambio alto y, al mismo tiempo, inunden la economía de nueva “demanda agregada” para que todos vuelvan a tener empleo.
Que la destrucción del PBI per cápita tardara 6 años en recuperarse luego de la devaluación fue un daño colateral aceptable en nombre de la soberanía monetaria y el estado promotor.
La consecuencia en los precios
Ahora bien, la intervención gubernamental en el mercado cambiario parecía algo menor, nada más que una estrategia técnica para recuperar competitividad y reactivar el “consumo interno”. Sin embargo, la misma comenzó a tener sus consecuencias. Luego de años de haber permanecido en torno al 0% gracias a la convertibilidad, el índice de precios al consumidor (IPC) comenzó a despertarse.
Hacia el año 2010 (y tal vez para Joseph Stiglitz esto todavía no sea mucho2) el índice de precios ya había superado el 10% anual. ¿Qué hizo el gobierno que, gracias a las ideas de Keynes resucitadas por el Plan Fénix, tenía que ser el promotor de la reactivación? Decidió esconderla. Su razonamiento fue que si los especuladores veían que el IPC no variaba, entonces no subirían sus precios y, por tanto, la inflación se detendría.
La consecuencia fue un desdoblamiento total en las estadísticas de precios y en la actualidad las consultoras privadas estiman una inflación en torno al 25% mientras que el gobierno insiste en que es del 9%.
Pero esto no terminó ahí. El gobierno, convencido de que los “espíritus animales” guían a los agentes del mercado en contra del bienestar social, terminó por multar a las consultoras privadas que publicaban sus propios índices de inflación. Un acto que, como mínimo, constituye un atentado contra la libertad de expresión.
El dólar
Lo que la suba del índice de precios al consumidor refleja es la variación al alza, a diversos ritmos, de todos los bienes y servicios de la economía. El dólar, uno más de ellos y refugio por excelencia del ahorrista argentino, no podía ser la excepción. Fue así que el Banco Central tuvo que pasarse de bando y, luego de comprar dólares para elevar el tipo de cambio, pasó a venderlos para seguir negando la inflación.
Sin embargo, con una aumento del IPC acumulado del 309% entre enero del 2003 y julio de 2012, un dólar que solo había aumentado un 42% aparecía como una mercadería demasiado barata para no comprarla. El Banco Central, entonces, había subvalorado el dólar y ahora era muy difícil que pudiera hacer frente a toda la demanda.
Para clarificar el asunto. Imaginemos que en mi negocio, para fabricar un bien que a mi clientela le encanta, necesito un recurso del cual solo cuento con un stock limitado. ¿Qué pasará con el recurso cuando todos vengan a comprar mi producto al mismo tiempo? Una de dos, o tendré que aumentar de precio el bien o me quedaré sin stock.
Lo mismo le sucede al Banco Central, o admite que el tipo de cambio está “atrasado” o se queda sin reservas.
Sin embargo, los Kirchner se tomaron muy en serio lo de combatir los “espíritus animales” y han optado por una tercera alternativa. Regular la venta de dólares mediante todo tipo de controles.
Al principio se trataba de una mera fiscalización impositiva. En teoría, si se estaba al día con los impuestos, no habría ningún problema en vender los dólares que se solicitaban. En la práctica, sin embargo, nadie podía comprar. Pero no fue solo eso, luego de esta traba apareció una nueva, ya que si uno necesita divisas para viajar al exterior, ahora debe solicitar permiso a la AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos, entre recaudador de impuestos de Argentina) y esta exige llenar un formulario donde se explicite dónde se va a ir, por cuánto tiempo, en dónde se va a hospedar el viajero y demás cuestiones privadas para que, finalmente, sea el burócrata de turno el que le conceda a uno la cantidad de dólares que él considere será suficiente para pasar su estadía.
La consecuencia más inmediata de toda esta maraña de controles, por supuesto, ha sido la aparición de un mercado paralelo del dólar que ya acumula un avance del 33,4% en lo que va del año y que supera al dólar oficial en un 35,4%. Sin embargo, la AFIP —devenida en brazo armado de la política monetaria— realizó la última semana varios operativos donde algunos cambistas incluso fueron llevados detenidos.
La gran preocupación es que si el control de este mercado que, por ahora, sirve como vía de escape para quienes buscan comprar dólares (para ahorrar, viajar, comprar productos importados, etc.), llega a tener éxito, entonces la centralización será total y en la medida que el gobierno continúe con su política inflacionista, cerrará la posibilidad de comprar divisas para evitarse la vergüenza de ver como los futuros billetes con el rostro de Eva Perón pierden valor semanalmente frente a los de Benjamin Franklin.
De Keynes a Marx
Ludwig von Mises y Friedrich A. Hayek ya nos habían advertido de que incluso la mínima intervención en el mercado tenía el riesgo de llevar a una intervención nueva que, a su vez, daría lugar a otra y así sucesivamente hasta un eventual control total.
Este parece ser el camino que eligió la Argentina, porque no se trata solo del dólar. En la década kirchnerista se han nacionalizado numerosas empresas, se han expropiado los fondos ahorrados de los jubilados, se intervino el mercado energético, se intervienen los servicios públicos y, como si esto fuera poco, la última semana se determinó laintervención total del mercado eléctrico con control de costos y precios incluido.
En unos pocos años, Argentina pasó de la recuperación de la soberanía monetaria y la estimulación de la demanda agregada al control, el acoso, y la progresiva anulación de la actividad del mercado.
De esta forma, en pocas palabras, Argentina pasó de Keynes a Marx. Ojalá nadie siga nuestro ejemplo. 
Referencias:
1. Krugman, Paul. Acabemos ya con la crisis. Junio, 2012. Editorial Crítica, Barcelona.
2. Stiglitz, Joseph. “La inflación solo si es muy alta puede afectar el crecimiento” El Cronista. 14 de agosto de 2012.

La educación prohibida


Comentario: simplemente magistral este gran documental, queda claro que el modelo actual de educación reprime la creatividad de los niños y jóvenes, por ello la escuela debe re-encontrar la educación y debe hacerlo teniendo como norte su razón de ser... los educandos, a través de nuevos paradigmas.



Transcripción de la carta sobre la que se debate toda la trama del documental y si debe o no permitirse su lectura: en este proceso se evidencia de forma crítica la realidad del modelo actual (que no escucha, ni deja participar a los educandos y por ello no sabe sus necesidades reales)

Hoy en día la educación esta prohibida, muy poco de lo que pasa en nuestra escuela es realmente importante y las cosas que importan no se anotan en ninguna carpeta. ¿Cómo encontrarnos con la vida? ¿Cómo enfrentarnos a las dificultades? No lo sabemos, hablan  mucho de educación, progreso, libertad, democracia, un mundo mejor. Pero nada de eso pasa en el aula.

Nos enseñan a estar lejos unos de otros y a competir por cosas que no tienen valor, padres y maestros no nos escuchan,  no nos preguntan nunca que opinamos, no tienen idea de que sentimos, que pensamos o que queremos hacer.

No sería maravilloso que podamos elegir dia a dia ir a la escuela,  que sea elección nuestra no de nuestros padres,  que la escuela sea un lugar hermoso, donde disfrutar, donde jugar, donde ser libres y  elegir qué aprender y cómo aprenderlo.

He soñado que las cosas pueden ser diferentes, ese es el ejemplo que nos deberían de dar, sus expectativas son suyas no nuestras y mientras las sigan teniendo vamos a seguir fallando.    

Por todo esto decimos basta, basta de decidir por nosotros, basta de calificarnos, basta de imponernos. Ni las ciencias, ni los examenes, ni los titulos nos definen, acá estamos para eso, para hablar, para compartir nuestras ideas, para aprender que las cosas se pueden cambiar. Nosotros vamos a decidir  qué queremos ser, hacer, sentir o pensar.

Creemos que la educación esta perdida,  no por culpa de las familias,  no por culpa de los chicos, no por culpa de los docentes, la educación la prohibimos todos. Cada vez que eliges mirar para otro lado en vez de escuchar, cada vez que elegimos la meta en lugar del trayecto, cada vez que dejamos todo igual en lugar de probar algo nuevo.





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El Estado Bienestar de Finlandia está en la bancarrota

Comentario: excelente artículo en el cual se analizan las "bondades" del Estado de bienestar de forma crítica y razonable, dejándonos claro que aún en un país económicamente estable y con rigor de tributación considerable y excesivo el Estado de bienestar es inviable e insostenible a largo plazo.

Daily Mises: Martes, 31 de agosto de 2010 

Los Progresistas en América a menudo tienen interés en promover el Estado Bienestar europeo como un argumento para apoyar un gobierno grande, especialmente en el debate sobre el cuidado de la salud. Señalan a los países de Europa, especialmente a los países nórdicos socialdemócratas, como modelos de conducta, con sus servicios de salud universal, su sistema de escuelas públicas, su generosa red social de seguridad y a la felicidad de todas las personas que viven allí.

Esta línea argumental consiguió un importante impulso cuando Newsweek proclamó a Finlandia fue el mejor país para vivir del mundo, seguido muy de cerca por Suecia y Suiza. Y por supuesto que son felices. Después de todo, no hay pobreza en estos grandes países, la población es educada y las personas generalmente no tienen porqué sufrir en la vida, porque el Gobierno benevolente siempre está ahí para resolver todos los problemas.

Muchas personas han intentado disipar este mito, pero aún persiste. Supongo que no seré capaz de agotar el tema, pero hay algunas cosas que deben saber acerca de esta mítica utopía, el "mejor país del mundo": Finlandia.

Educación por cuenta del Gobierno

Al igual que otros países escandinavos, Finlandia le gusta alardear acerca de su sistema de educación pública. Todas las escuelas están dirigidas por el Gobierno, incluso en las universidades. No hay pago alguno por el ingreso inicial, ni por matrícula semestral o anual, para los estudiantes finlandeses. Por el contrario, los estudiantes realmente reciben más de 400 euros al mes mientras estudian para obtener un grado, además de recibir préstamos y almuerzos estudiantiles, fuertemente subsidiados, etc. La educación superior gratuita es vista como un derecho, y como derecho debe ser accesible. Para tal fin, Finlandia tiene 20 universidades y 27 escuelas politécnicas. Esto en un país con alrededor de 5,3 millones de personas, de los que 1 millón viven en el área de la ciudad capital, y donde sólo otras cinco ciudades tienen una población mayor de 100.000.

Uno podría pensar que es grandioso que haya tantos lugares de enseñanza superior en un país con tan pocos habitantes, prueba de que su pueblo es educado y civilizado. Pocas cosas podrían estar más lejos de la verdad.

En primer lugar, la razón para tener tantas universidades es la política regional. Los políticos compran votos con la creación y el mantenimiento de puestos de trabajo gubernamentales en zonas deprimidas — el truco más antiguo en el libro.

En segundo lugar, la multitud de universidades y escuelas politécnicas bajan el nivel general de educación, debido a que una población tan pequeña no puede mantener un alto nivel de la educación en tantos lugares diferentes. Simplemente no hay un número de personas suficientemente competentes para atender las universidades y las escuelas politécnicas, sin mencionar que muchas de ellas están ubicadas en lugares poco deseables. Sólo unas pocas de las universidades de Finlandia pueden reclamar un muy alto nivel de educación. Por supuesto, la educación en Economía está por debajo del promedio en todos los ámbitos.

En tercer lugar, con tan accesible educación superior, se atrae a miles de personas cada año a obtener un grado, aunque nada tengan que ver con el mundo académico. Esto produce un gran número de Bachilleres, Magisters y Doctores que no tienen ningún valor en el mercado de trabajo porque estudiaron literatura, historia del arte, estudios religiosos o algo parecido. En muchos casos, no eligieron sus carreras porque realmente pensaran que les daría un trabajo; la eligieron porque parecía divertida o interesante, o era más fácil que entrar a la Escuela de Derecho o de la Escuela de Medicina.

El desempleo entre la gente educada se ha convertido en un problema crónico. La otra cara de la moneda es que Finlandia ha tenido durante mucho tiempo una aguda escasez de personas con habilidades tradicionales tales como: carpinteros, fontaneros, mecánicos etc., — personas que realmente pueden proporcionar servicios valiosos. Como era previsible, la escasez ha impulsado el alza en los precios y demoras en la entrega.

Salud Total


Al igual que los otros países escandinavos, Finlandia tiene Asistencia total de Salud. Esta es una de las cosas de la cual muchos gustan jactarse. Sin embargo, el sistema de salud es malo incluso para los estándares de Asistencia total de Salud.

En primer lugar, no es un sistema de pagador único de la manera que se podría imaginar un sistema de salud manejado y financiado por el Estado — es decir, donde es el Estado central el que proporciona y ejecuta el sistema. En en vez de esto, el sistema finlandés es municipal. Cada municipio está obligado formalmente a proporcionar a sus ciudadanos el cuidado de salud. Por supuesto, no todos los municipios pueden permitirse el lujo de un hospital o aún de un centro de salud. Por eso, Finlandia se divide en innumerables distritos de cuidado de la salud, cada uno de ellos servido por centros de salud y hospitales ubicados en algunos de los municipios que componen cada distrito. A primera vista, esto puede parecer razonable y bueno. Después de todo, ¿cuál es la diferencia entre sistemas de cuidado de salud nacionales y municipales? Una muy significativa, como veremos.

Un problema importante con un sistema de cuidado de la salud municipal es que es muy restrictivo. Sólo a las personas que están registradas en el distrito se les permite utilizar los servicios de cuidado de la salud allí. Si tiene una emergencia, usted tiene derecho a recibir tratamiento, pero tan pronto como se encuentra fuera de la UCI, se debe transferir a un hospital en su propio distrito. Esto ha conducido a numerosos casos donde personas han sido enviadas de un lugar a otro, a expensas de los contribuyentes, para dar cabida a estas reglas administrativas.

Uno de los ejemplos más estramboticos de esto fue el de una mujer que enfermó en la ciudad capital, Helsinki. Se le dio el tratamiento de emergencia, pero tan pronto como pasó la situación de emergencia tuvo que ser transferida de vuelta a su propio distrito, que estaba en Rovaniemi, más de quinientas millas al norte. Tengamos en cuenta que sólo porque uno se encuentra fuera de la sala de emergencias no necesariamente todo está bien y listo para ser dado de alta. Debido a la forma en que se ha configurado el sistema de salud municipal, el individuo enfermo tuvo que ser conducido más de quinientas millas a un hospital diferente.

Una de las leyes más básicas de la sociedad es que mientras más áreas administrativas se establezcan dentro de un estado, más burocracia se produce. Todos estos distritos sanitarios por supuesto deben tener sus propias administraciones, que a su vez tienen que servir de enlace a través de los funcionarios de salud en cada municipio del distrito, y todos ellos tienen que coordinar con los administradores de cada centro de salud y hospital. Y, a continuación, uno tiene que tener un departamento lleno de toda clase funcionarios de cuidado de la salud, a nivel nacional para acabar de complicar las cosas.

Como se puede imaginar, la eficiencia no es uno de los principales atributos del sistema sanitario finlandesa. Estudios han demostrado exceso de médicos en algunos lugares con la correspondiente escasez en otros. Muy pocos municipios pueden permitirse mantener servicios de la atención de la salud de acuerdo al mandato de la Ley. Centros de salud han sido, y están siendo, cerrados todo el tiempo, pero nunca es despedido un administrador. El Gobierno central debe transferir dinero a los distritos para mantenerlos a flote en forma continua. En otras palabras, Finlandia parece tener un sistema central de cuidado de la salud, manejado y financiado por el estado, sino que en realidad tiene un sistema municipal, que ha resultado en mucha más burocracia.

Cualquier país que quiera tener un sistema universal de salud no debe tomar como ejemplo a Finlandia. Una de las tragedias reales de este fracaso es el hecho de que Finlandia tiene algunos de los mejores hospitales privados en el mundo, pero debido a la forma como opera nuestro servicio de atención universal de salud, muy pocos ciudadanos finlandeses llegan a beneficiarse de ellos.

Con licencia para Robar


Como consultor de impuestos, yo estoy con frecuencia participando en batallas legales con las autoridades fiscales, representando a mis clientes y tratando de proteger sus derechos. En estas luchas, encuentro la arrogancia y en algunos casos, la malevolencia pura del recaudador, completamente incontrolada. Nunca dejo de estar sorprendido por la ignorancia y la insensibilidad en este particular departamento del Estado.

Como regla general, las autoridades fiscales no se preocupan por la ley, en el caso raro de que la conozcan. No sólo eso, sino que es evidente, por la manera de actuar, que consideran cada centavo como su dinero y sólo podrá retenerlo el contribuyente a discreción de la autoridad. Incluso, sucede que inventan argumentos que son manifiestamente falsos y sin ningún piso legal a fin de recaudar más impuestos e imponer varias otras sanciones. Cuando los contribuyentes desafían sus reclamaciones indignantes, simplemente los ignoran y continuan como si nada ha ocurrido — a pesar de que la Constitución exige que todas las decisiones y reglamentos hechos por una agencia del Gobierno deben estar basadas en la Ley y detalladamente explicadas.

Esto no parece sin embargo que aplicara a las autoridades fiscales así como tampoco otros principios jurídicos. En todas las demás cuestiones, usted es inocente hasta que se pruebe su culpabilidad, pero si el recaudador le cobra algo, es usted quien tiene que probar su inocencia. Si uno falla en probar su inocencia, uno es culpable, y son las autoridades fiscales quienes deciden si usted falla.

Este tipo de comportamiento es sin duda familiar para el público estadounidense, ya que el IRS les ha sometido a todo tipo de violaciones. Sin embargo, estas violaciones, llevadas a cabo no menos regularmente en Finlandia que en los Estados Unidos, desafían el aura de utopía que parece que rodear a los Estados de bienestar social-demócratas del norte de Europa.

Los estatistas pueden sentirse muy cómodos con los impuestos elevados, pero incluso tienden a ser aprensivos cuando escuchan los estragos a que son sometidos los particulares y sus familias por las autoridades fiscales. Y son por supuesto los particulares y los pequeños empresarios quienes sufren la mayoría de la agresión, porque rara vez tienen el conocimiento o los recursos para defenderse por sí mismos. Los multimillonarios y las grandes empresas por lo menos tienen la oportunidad de luchar; los chicos no. Y eso que se trata de una sociedad compasiva.

En un sistema como este — con leyes de impuestos muy vagas; con funcionarios fiscales que están exentos de responsabilidad por su conducta; y además onerosas, los gastos legales derivados de litigios contra las autoridades fiscales nunca tienen compensación — se violan rutinariamente los derechos de los contribuyentes. Los funcionarios no tienen ningún interés en tomar la decisión correcta, por lo que cuando un caso no es completa y totalmente obvio, deciden en favor del Estado.

El estado promulga una legislación vaga y, a continuación, hace que el contribuyente pague por su interpretación.

Después de eso, el contribuyente podrá elegir entre pagar el impuesto adicional y a menudo ilegal, o gastar tiempo y dinero en desafiar la decisión. Y debido a que los funcionarios de impuestos pueden y rutinariamente lo hacen, ignorar los argumentos del contribuyente, incluso el más trivial de los casos puede ser apelado a través del sistema judicial hasta llegar a lo más alto, a la Corte Suprema Administrativa, el máximo Tribunal del país. Si el contribuyente tiene mala suerte, el resolver una controversiapuede tomar tanto como diez años, a un costo decenas de miles en honorarios legales. Y si gana, no se le compensa el tiempo y el dinero gastado en defensa de sus derechos, ni son reprendidos por su conducta los funcionarios fiscales responsables. Por esta razón, la mayoría de disputas de impuestos son decididas principalmente en base a la jurisprudencia, y la jurisprudencia ha sido en gran medida pagada por los contribuyentes. En otras palabras, el estado promulga una legislación vaga y, a continuación, hace que el contribuyente pague por su interpretación.

Deudas en aumento

La realidad y el futuro del Estado bienestar finlandés no es muy brillante. La crisis en Grecia y en los demás países de la PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España) ha dado lugar a un muy necesario debate sobre el estado de las finanzas públicas en Europa. Por primera vez en mucho tiempo, los políticos están realmente hablando de la necesidad de recortar el gasto del Gobierno. Aunque esto es sin duda positivo, incluso aquellos políticos que abogan por recortar el gasto no parecen comprender lo que realmente significa.

El creciente déficit y las deudas nacionales no son el resultado de una escasez de ingresos fiscales. En Finlandia, la tasa de impuesto marginal máxima para los individuos es superior al 50 por ciento. Se cobra un impuesto de valor agregado sobre todos los bienes y servicios a todos los niveles de producción. La tasa de impuestos para servicios y bienes de consumo normales fue recientemente elevada del 22 al 23 por ciento. Como en los Estados Unidos, hay una gran multitud de diferentes tasas y tarifas impuestas sobre todo lo que existe bajo el sol.

Lo que ha llevado al estado bienestar finlandes a un desastre fiscal es el siempre creciente gasto del Gobierno. Incluso durante los 15 años anteriores al colapso del 2008, un período mencionado como de continuo crecimiento económico, no se pagó la deuda nacional. En 1994, la deuda nacional finlandesa fue 51,7 millones de euros. En 2007, ascendió a 56,1 millones de euros. A finales de 2009, la deuda se disparó a 64,3 millones de euros y a finales de junio de 2010, aumentó a 69,8 millones de euros. Esto a pesar del hecho de que los ingresos por impuestos habían permanecido estables, y aún incrementado, entre el 2000 y el 2009. Las cifras muestran que el gasto gubernamental durante este mismo período aumentó de 33 millones de euros en 2000 a 46,9 millones de euros en 2009. El gasto proyectado para 2010 y 2011 es 52,5 millones de euros y 50,4 millones de euros, respectivamente. Se estima que la deuda nacional llegará a 85 millones de euros al final del año fiscal 2010.

Conclusión

Finlandia es y ha sido durante mucho tiempo, el orgullo del utópico Estado de bienestar social-democrata en Europa y ahora ha sido nominado como el país más grandioso del mundo, en un extraño remedo del premio otorgado a Ben Bernanke como Personaje del Año por la Revista Time.

En Finlandia, los progresistas creen, el gran Gobierno trabaja. También lo hacen el cuidado universal de la salud y la educación pública "gratuita". Y si Finlandia puede hacerlo, también pueden hacerlo los Estados Unidos. El defecto en ese argumento es que Finlandia realmente no puede hacerlo, no más de lo que puede Obama mantener sus promesas.

El estado del bienestar finlandes llega ya a un precio que no podemos permitirnos. El sistema de cuidado de la salud es enormemente ineficiente y costoso y estorba el camino de acceso de la gente normal a una verdadera y grandiosa atención médica proporcionada por el sector privado. La educación pública es también muy costosa y constantemente se encuentra "corta" de dinero. Los libros de texto pasan de generación a generación, todo el mundo aprende las mismas falacias que quienes los antecedieron, si se logra que los libros sean aún legibles.

La idea del del derecho de todo el mundo a un título universitario se ha traducido en un número muy elevado de los graduados universitarios, pero sus grados a menudo no tienen ningún valor en el mercado de trabajo. Debido a los altos impuestos y a ambos, los altos riesgos legales y financieros, al emplear personas, una tasa de desempleo del 8 por ciento se considera normal. ¿Y he mencionado que el sistema de jubilación es centavo a centavo un esquema Ponzi tanto como el sistema de seguridad social de los Estados Unidos y está al borde del colapso?

La deuda nacional ya ha alcanzado niveles alarmantes. Por otra parte, no ha habido un período prolongado de tiempo en que el monto de la deuda haya sido sistemáticamente pagado. En el mejor de los casos se ha mantenido estable, para sólo incrementarse en casi un 50 por ciento en el último par de años, si las proyecciones son ciertas. La quiebra vendrá a menos que se realicen cambios significativos.

Sin embargo, deseo terminar con una nota positiva. En encuesta tras encuesta, los finlandeses favorecen abrumadoramente el recorte del gasto como un medio para lograr poner bajo control las finanzas públicas del Gobierno. Anteriormente, a los finlandeses no les ha importado pagar impuestos, pero ahora están despertando al hecho de que el aumento en los impuestos no es ya una opción viable.

El año próximo, los finlandeses vamos a las elecciones para elegir un nuevo Parlamento. Espero que el resultado de la elección reflejará esta importante y nueva realidad.

Kaj Grüssner es un asesor de impuestos en Finlandia.